Campanas Rivera: Fundición de campanas. Maestros fundidores de campanas desde el siglo XIX Campanas Rivera: Maestros fundidores de campanas desde el siglo XIX. 150 años fabricando campanas de bronce

 

La empresa Campanas Rivera

El arte de la fundición hecho música. La familia Rivera, maestros fundidores desde el siglo XIX como atestiguan algunas de sus campanas más antiguas, mantienen su legado artesanal hasta el día de hoy como demuestran sus campanas, relojes y carillones instalados en los cinco continentes, ofreciendo a sus clientes su experiencia y la calidad probada de sus productos.

Se supone anterior a esta época la aparición de esta empresa, siendo su fundador Gabriel Rivera.

Manuscrito de la fundación de Campanas Rivera por D. Gabriel Rivera en el año de 1850
(Manuscrito de la fundación de Campanas Rivera por D. Gabriel Rivera en el año de 1.850)

Antiguamente, todos los fundidores y moldeadores de campanas eran transeúntes, es decir, realizaban la fundición a pie de torre, debido a la inexistencia de medios de automoción para el transporte de las campanas y sus accesorios desde la fundición al lugar de su instalación.

El asentamiento de los fundidores se debió sobre todo al avance de los medios de transporte, lo que provocó, además, que la empresa Campanas Rivera se expandiera, consiguiendo enviar campanas a los cinco continentes.

Dentro del proceso de evolución sufrido por esta actividad artesanal, la incorporación de nuevas tecnologías han supuesto cierta evolución que, sin transformar la base real del arte de la fundición, ha permitido una mayor accesibilidad al proceso histórico de referencia.

Al artesano fundidor de campanas de bronce se le denomina históricamente Maestro Campanero, recibiendo también el nombre de Fundidor de Figuras, ya que desde siempre han ofrecido una mayor variedad de piezas artesanales.

La empresa Rivera continua su histórico proceso artesanal, siendo hoy en día el único taller de fundición de campanas en bronce de Extremadura. Además manufactura otra serie de piezas artesanales de bronce, como Almireces, Velones, Campanillas, Esquilas, Candelabros, etc., así como artículos de decoración muy apreciados, tanto por mantener los modelos tradicionales de la artesanía de este género en Extremadura, como por la calidad de las materias primas utilizadas en su fabricación y el esmerado acabado con que son presentadas.

Cabe reseñar la fabricación del Timbre (foto núm. 1); obra realizada en bronce muy común en todos los ayuntamientos de Extremadura desde el siglo XVII y que desaparecieron con la Guerra Civil de 1936. Su utilidad era la de dar las hora y convocar a determinados actos sociales de la vida cotidiana de las poblaciones.

A esta obra se le ha concedido el primer premio “ARTESANIA TRADICIONAL” por la Junta de Extremadura.